La rosácea es una condición cutánea inflamatoria crónica que afecta a millones de personas
en todo el mundo. A menudo mal diagnosticada como acné o dermatitis, esta afección tiene
síntomas particulares que pueden impactar notablemente en la vida social, emocional y estética
de quienes la padecen. Controlarla requiere no solo un diagnóstico correcto, sino también un
enfoque integral que combine cuidados médicos, rutinas adecuadas y, en muchos casos,
intervención dermatológica especializada.
¿Qué es la rosácea y por qué aparece en la piel?
La rosácea es una enfermedad de la piel que se manifiesta principalmente en el rostro,
generando enrojecimiento persistente, vasos sanguíneos visibles, brotes similares al acné y, en
algunos casos, engrosamiento de la piel. Aunque su causa exacta sigue siendo desconocida,
se considera multifactorial: genética, factores inmunológicos, vasculares y ambientales
contribuyen a su aparición y agravamiento.
A diferencia del acné, la rosácea no suele presentar puntos negros y se localiza con mayor
frecuencia en mejillas, nariz, frente y mentón. En algunos casos severos, también puede
afectar los ojos, provocando rosácea ocular, con síntomas como ardor, enrojecimiento y
sensación de arenilla.
Principales síntomas de la rosácea: señales que no deben ignorarse
La rosácea puede evolucionar de forma progresiva, y sus manifestaciones varían según la
persona. Reconocer sus síntomas desde las primeras etapas es clave para un tratamiento
efectivo:
• Enrojecimiento facial persistente, especialmente en mejillas y nariz.
• Rubor facial frecuente, incluso sin razón aparente.
• Aparición de vasos sanguíneos visibles (telangiectasias).
• Protuberancias inflamadas o pústulas similares al acné.
• Engrosamiento de la piel, sobre todo en la nariz (rinofima).
• Irritación ocular, sequedad o sensibilidad a la luz.
Estos signos pueden confundirse con otras afecciones, lo que retrasa el tratamiento adecuado.
Ante la duda, lo ideal es acudir a un especialista en dermatología estética para una evaluación
precisa.
¿Quiénes tienen mayor riesgo de desarrollar rosácea?
Aunque puede afectar a cualquier persona, la rosácea es más común en:
• Adultos entre 30 y 50 años.
• Personas de piel clara, especialmente de origen europeo.
• Mujeres (aunque los hombres la sufren con síntomas más severos).
• Personas con antecedentes familiares de rosácea o acné inflamatorio.
Además, ciertos factores desencadenantes pueden agravarla o acelerar su aparición.
Factores que agravan la rosácea: lo que debes evitar
Evitar los detonantes es una parte crucial del manejo de la rosácea. Entre los más comunes se
encuentran:
• Exposición prolongada al sol.
• Cambios bruscos de temperatura o viento fuerte.
• Consumo de alcohol, especialmente vino tinto.
• Alimentos picantes o muy calientes.
• Estrés emocional y ansiedad.
• Ejercicio físico intenso sin protección adecuada.
• Cosméticos irritantes o no testados dermatológicamente.
Llevar un diario de hábitos puede ayudar a identificar los desencadenantes específicos de cada
persona.
Servicio de dermatología estética en Panamá – Dra. Piel Sana
Tipos de rosácea y cómo se diferencian
Existen varios subtipos de rosácea, y cada uno presenta características particulares. Identificar
el tipo es vital para elegir el tratamiento correcto
Rosácea eritematotelangiectásica
Caracterizada por enrojecimiento y vasos sanguíneos visibles. Suele ser el primer estadio de la
enfermedad.
Rosácea papulopustulosa
Presenta brotes inflamatorios similares al acné, con pápulas y pústulas, acompañados de
enrojecimiento.
Rosácea fimatosa
Se manifiesta con engrosamiento de la piel, sobre todo en nariz, frente y mentón. Más común
en hombres.
Rosácea ocular
Afecta los ojos, provocando enrojecimiento, irritación, sequedad y, en casos graves, visión
borrosa.
¿Cómo controlar la rosácea? Estrategias médicas y rutinas efectivas
Aunque no tiene cura definitiva, la rosácea puede controlarse con el enfoque correcto. Los
pilares son:
Tratamiento médico profesional
• Antibióticos tópicos como metronidazol.
• Ivermectina tópica, eficaz contra la inflamación.
• Ácido azelaico, útil para reducir brotes.
• En casos severos, antibióticos orales o isotretinoína bajo supervisión médica.
• Para rosácea ocular, se utilizan lubricantes y antibióticos específicos.
Acudir a un dermatólogo certificado permite adaptar el tratamiento a cada caso y controlar
brotes de forma segura.
Procedimientos estéticos y dermatológicos
La dermatología estética ofrece soluciones avanzadas que mejoran significativamente la
apariencia de la piel:
• Láser vascular: reduce vasos visibles y enrojecimiento.
• Luz pulsada intensa (IPL): eficaz para mejorar textura y color.
• Peelings suaves: promueven renovación celular sin irritar.
• Microneedling profesional: usado en algunos subtipos de rosácea bajo control
especializado.
En clínicas como Dra. Piel Sana, estos procedimientos son realizados con tecnología de última
generación, bajo parámetros seguros y personalizados.
Rutina diaria para piel con rosácea: productos y pasos recomendados
Cuidar la piel sensible requiere una rutina suave, constante y libre de ingredientes agresivos.
Estos son los pasos esenciales:
- Limpieza facial suave, con geles sin sulfatos ni fragancias.
- Hidratación calmante, idealmente con ingredientes como niacinamida, alantoína o
ceramidas. - Protección solar diaria, FPS 50, fórmula mineral preferentemente.
- Evitar exfoliantes mecánicos o tónicos con alcohol.
- Utilizar maquillaje mineral no comedogénico.
Evita introducir varios productos nuevos al mismo tiempo. La tolerancia se construye
progresivamente.
Beneficios de tratar la rosácea con dermatología especializada
Contar con el apoyo de una clínica de dermatologia estética ofrece numerosas ventajas:
• Diagnóstico certero basado en tecnología de evaluación.
• Tratamientos diseñados para cada subtipo de rosácea.
• Reducción visible del enrojecimiento y mejora del tono.
• Prevención de complicaciones o deformaciones faciales.
• Enfoque estético y clínico para mejorar la calidad de vida.
Gracias al manejo profesional, muchas personas logran vivir sin brotes frecuentes y recuperar
su confianza.
Mitos comunes sobre la rosácea que debes conocer
Es importante desmentir creencias erróneas que afectan el tratamiento de la rosácea:
• ❌ “Es lo mismo que el acné”: aunque comparten brotes, su origen y tratamiento son
diferentes.
• ❌ “Solo afecta a mujeres mayores”: también aparece en hombres y jóvenes adultos.
• ❌ “Se cura sola”: requiere intervención y cuidado constante.
• ❌ “No puedo maquillarme nunca”: sí se puede, con productos adecuados y
dermatológicamente testados.
Con información veraz y asesoría médica, el control de la rosácea es totalmente posible.